Si decides marcharte.

Si decides marcharte que sea siempre
habiendo anunciado tu ausencia.
Estaré bien con no esperar tus buenos días,
pero no esperando saber si volverás a compartirme tus noches.

Si te vas y ya no somos más,
lo que sea que fuésemos,
tendrás un sitio,
no el  mismo sitio,
pero sí un sitio donde volver.

Si no estás, si me voy, si esto acaba,
que sea sólo una costra que secar con el tiempo.
Que me cuentes si te enamoras, si estás triste, si te duele la vida, el cansancio.
Si el miedo te cristaliza el aliento, si el corazón se te disuelve en ganas, si te ahoga la ilusión, cuéntamelo.

Que estaré feliz de prestarte mi mano
sobre tu mano.

Que el amor no muere.
Eso es mentira.

El amor no deja de fluir
en las venas y en los recuerdos.

Por eso, si te vas, avísame.
En un pájaro, en el humo, en un último beso.
Sólo dime.

Y déjame seguir sin ti.