Cuentos para Madrid II.





 

érase una vez 
una luciérnaga que no decía te amo
por si el mundo apagaba su luz
y una polilla que se había carbonizado las alas
en ilusiones incandescentes












(shhh...)

al final va a ser que es cierto
que si te quedas despierto pensando en alguien
ese alguien soñará contigo

es por eso es que me diste todas las madrugadas que fueron necesarias
para llorary romperme desde adentro

es por eso que recogiste los pedazos
y llenaste mis vacíos con los tuyos


tuviste que partirte antes
tantas o más veces que yo

yo misma te corté alguna de aquéllas
con los bordes que me dejaba
para escapar
por si te quería demasiado


y arañé
   y gruñí
      y gemí
         y negué
            y me alejé

pero no te importó
y te quedaste



es por eso
creo
que la tristeza tuvo un valor más bonito
cuando descubrí que podía echarte de menos
y ser vulnerable
un poquito
a tu lado

no sé
madrid
si sabré volar o si me volaré
cuando llegue al final del despeñadero

ni
ni yo
sabemos prometer

pero nos prometimos

qué susto necesitarte
y perderme en tu carnaval

encuéntrame 
(donde siempre)