Liebres.


te esperé como esperan las cigarras al estío
reventándome los pulmones
a gritos

el pasado llamó a una casa saqueada
de corredores desnudos
y ventanales con vista a la tristeza


la contestadora reprodujo 
las risas de nuestra niñez
y las promesas de nunca jamás

[En este momento nos encontramos vacíos de nosotros
por favor
no deje su mensaje]
 
ya no éramos un hogar
y ya no éramos cachorros
adheridos a la teta de un afecto de utilería

 pero estábamos
nos retorcimos
d e s a p a r e c i m o
con el último avión que surcó nuestro cielo


cada quien
cada uno
en su propia ilusión halógena

yo sigo teniendo frío
y andando en calcetines
por la vida 

tú seguirás siendo un laberinto
al que nunca me valió entrar

de pequeña me enseñaron a no decir adiós
por eso de que nada era para siempre

me mintieron
 

donde sea que estés
no mires abajo