La libertad sobre mi cuerpo, sobre mi mente,
sobre mi espíritu, sobre mi vida,
no es un favor.
No es algo que yo deba pedir prestado.
No es algo que tú debas dosificar.
No es algo que tu puedas o debas controlar.
Porque mi cuerpo
mi cuerpo,
mi mente,
mi espíritu,
mi vida
son partes de mi ser.
Inofensivas como las tuyas,
indiferentes mutuamente.
Naturales e iguales.
Mi libertad no es algo que tú ni nadie deba entregarme,
ni algo que yo debería tomar a la fuerza.
Mi libertad no lastima, no lacera, no violenta.
Mi libertad no es un regalo,
no es un apéndice de la tuya.
Es mía.
Y no habrá un sólo sol que no luche,
con fuego y garras,
si intentas arrancarla de mí.
No es algo que yo deba pedir prestado.
No es algo que tú debas dosificar.
No es algo que tu puedas o debas controlar.
Porque mi cuerpo
mi cuerpo,
mi mente,
mi espíritu,
mi vida
son partes de mi ser.
Inofensivas como las tuyas,
indiferentes mutuamente.
Naturales e iguales.
Mi libertad no es algo que tú ni nadie deba entregarme,
ni algo que yo debería tomar a la fuerza.
Mi libertad no lastima, no lacera, no violenta.
Mi libertad no es un regalo,
no es un apéndice de la tuya.
Es mía.
Y no habrá un sólo sol que no luche,
con fuego y garras,
si intentas arrancarla de mí.