Lo dejé sin título para no ofender a tu madre.

(Léase en letras pequeñas: Cuidado, material frágil).

Y eso  qué...

Frágil tu puta madre, ya sabes. Que por mucho te alegraría saber que sigo supurando, hediendo a recuerdo, a teta izquierda podrida (ese, tu perfume preferido) y sigo viva. Y aunque sé que ya te largas, permíteme sostenerte unos segundos de más, como la primera vez que llegué tarde y la que no fuiste tú..., no voy a tardar mucho. Promesa.

A dedos cruzados / te / los / metes / donde / quieras.

O mejor te quepan, si así prefieres.

Creo que hemos comenzado mal. Déjame acomodarme.

¿Quieres uno? Ah, me olvidé que no fumas... y si lo haces, pues no me enterado. ¿Que te molesta el humo? Yo no creo en cenizas... así que ¿qué me queda después del fuego? Quemadas. Por dentro, ME ARDEN,  (frío, qué frío, estás tan frío ¿no?) Cosas de estar hecha de lluvia y tú de arena, así vamos. Siéntate más cerca... descuida, que esto no es contagioso.

Sólo me engangreno,
me despedazo,
me fundo con
L A   N A D A  . . .

a-trá-pa-me
en tu todo.

Ha, ha, ha.

Es broma. Todo es una puta broma de mal gusto.

Calada / gemido / mirada sin mirar / silencio

Parpadeo. Parpadeo. Parpadeo. Deliciosa hipoxia.
INHÁLAME.

Mi
er
da

nadadepuntosacá,estonohaacabado

No pongas esa cara, tú te vas y yo no me quedo, eso tenlo por seguro. Al menos sabes qué no esperar, y siempre me juraste no esperarme hasta muy de noche (y pese a ello, seguía ahí ese espacio contra la pared). Tu sinceridad enamora, cariño. Y a mí me toca joderme, escribirte y joderme. Fue bonito porque no duró, lo irónico de lo efímero es que no hay un nosotros y me sigues nombrando un sin ti. Porque contigo, contigo no existe presente (y al pasado no lo olvides, no te olvides), y me vuelan las horas como aves de rapiña, buscando devorarme a los pies de la cama. Donde por cierto, no van a estar tus dedos mojados, volviendo de la ducha.

No... volveré... a... escuchar... la... llave...
gotearte.

Y será como
caminar
en charcos secos.

Secos de ti y de mí,
de mi tercera parte
que te quiere.

Y será extraño imaginar lo que no estuvo, y será extraño extrañarlo... Pero más extraño será darle tu nombre a todo esto. Lo más tuyo que he tenido en la boca, lo más mío al susurrarlo (nunca de los dos, nunca). Antes que una sonrisa, regálame un vale por dos bofetadas a la realidad. 

Adiós a los día de kamikaze en tus aviones de papel, te fallo como la primera vez y como las que le siguieron; te lo dije, iluso, que mis paredes estaban muy arriba y tú estabas muy cerca de mi infierno. Ahora es mío, sólo mío. Como no lo fuiste tú. ¿Sientes envidia? ¿sientes dolor? ¿sientes lástima? TE JODES.

Pero no preocupes, no te guardo rencor. Ni te guardo a ti.

Y  a mí...
a mí puedes dejarme
en la foto de tu billetera
en el bolsillo trasero;

para espantarte en las noches
que no puedas dormir
(contigo).

Yo no sé de
pasar páginas,
a mi vienes
y me las QUEMAS
contigo escrito.

Esta va a por ti, mi escupitajo preferido. Y aquí se detiene la ruleta, y ahí te quedas, infeliz. No soy de posdatas y se me cansa la mano.

Cuídate
nos
debemos
algún
regreso
a
la
tempestad.

Con devoción,
tu error más íntimo.

STOP.